Una esperanza, un himno, una elegía

Con el montaje incluido en el Festival Cultural Revueltas 2009, se rindió un homenaje a Enrique Mijares (premio internacional Tirso de Molina 1997).


 

La obra se desarrolla durante la noche del 31 de diciembre de 1993, en la víspera del levantamiento armado del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) como respuesta de los indígenas chiapanecos a la implementación del TLC (Tratado de Libre Comercio) entre México, Estados Unidos y Canadá.

Con las actuaciones de Carlos Moreno, Ramiro Aguirre, Javier Ballesteros, Jésica Michel, Alejandra Ramírez e Ignacio Clapés, dicha puesta en escena, habla de los acontecimientos históricos y sociales de los pueblos chiapanecos, narrada a través de una propuesta artística en la que el deber y la responsabilidad se unen de forma lúdica.

La obra dirigida por Fernando Rodríguez Rojero, pone de manifiesto la transculturización de que fue objeto el indígena chiapaneco a raíz del programa integrador de construcción nacional pos-revolucionario y que, según el testimonio de los propios indígenas, fue  impuesto a través de la violencia y de la coerción.

Como se sabe, durante este proceso se llevaron a cabo las campañas de castellanización (prohibición del idioma ancestral) y la quema de trajes (sustitución de los trajes tradicionales por ropa civilizada). Con estas acciones el gobierno intentaba consolidar una identidad mexicana

Indagar, recrear e interpretar el fin o las posibilidades de esos sucesos es un deber del artista. Por eso es que es importante, en estos momentos de desasosiego, de incertidumbre y de peligro inminente, esta compañía de teatro aborda el tema de la esperanza a partir del texto dramático de Enrique Mijares, que si bien, alude a los postulados zapatistas, en su sentido más combativo y muestra una opción a todos enfermarnos de esperanza.

La puesta en escena “Enfermos de Esperanza” es una elegía, un himno, una plegaria airada, un grito de rebeldía donde se desbordan las voces centenarias de los indígenas chiapanecos en busca de libertad, justicia y democracia, en busca de dignidad.

Cabe destacar que la función se realizó dentro del Festival Cultural Revueltas 2009 a manera de homenaje al autor del texto, Enrique Mijares (premio internacional Tirso de Molina 1997), duranguense quien estudió arte dramático en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Catalana de Padres, Francia, además de que tomó cursos de arte en la Academia de San Carlos y en la de Masana (Barcelona), quien es uno de los dramaturgos contemporáneos más reconocidos en México y el mundo.